Pensando en los amigos extranjeros que habrán degustado el post anterior, consideré necesario agregar esta entrada aclaratoria del lenguaje del muchacho emplumado.
El argot de Patoruzú es uno de sus rasgos más distintivamente campesinos, y se aparta marcadamente del estándar rioplatense. No es, sin embargo, particularmente realista; toma sus términos indistintamente del norte, el oeste y el sur del país, y en algunos casos hasta del lunfardo traído a Buenos Aires por los inmigrantes. Entre los más conocidos de sus términos se encuentran:
¡Ahijuna!
Interjección que apocopa ¡Ah, hijo de una ...! sobreentendiéndose el insulto a la madre. La elisión de la /d/ y la desaparición del hiato son típicas del habla del interior de la Argentina, donde la influencia de los dialectos peninsulares ha sido más perdurable que en el habla porteña.
Amalaya
Del quechua, "quiera Dios" o "así sea". En el peculiar dialecto de Patoruzú, se usa para denotar sorpresa.
Canejo
Lunfardo, deformación eufemística de "carajo".
Chei
Del mapudungun che, "gente", el mismo origen que el lunfardo "che".
Conchabo
Arcaísmo del español americano, "acordar, especialmente en secreto". En Argentina tiene a veces el uso de concertar un trabajo. Posiblemente del latín conclavari, "encerrarse bajo llave".
Fiero
Feo. Metaplasmo que une la fealdad con la fiereza de la bestia salvaje.
Gurí, -sa
Del guaraní, "niño" o "joven".
¡Huija!
Interjección de origen desconocido, empleada para arrear el ganado. Patoruzú la usa como exclamación de alegría.
Jue' pucha
Apócope de hijo de pucha, mostrando la misma tendencia antihiática ya mencionada.
Mandinga
Uno de los pocos vocablos de origen africano constatado en el lunfardo, los malé o mandinga eran una tribu sudanesa apreciada por los tratantes de esclavos por su fiereza y fuerza física. Con mezclados admiración y desprecio, el lunfardo usa su nombre para mentar al diablo.
Patacones
Arcaísmo por dinero; era el nombre de la moneda de plata de una onza en la época colonial.
Po
Apócope de pues, usado como muletilla, una práctica frecuente en el español patagónico y chileno.
Sotreta
"Bribón" o "rufián", por extensión de su sentido original de caballo inútil o de mala intención.
Tata
"Padre", del quechua.
Arrevoire
El argot de Patoruzú es uno de sus rasgos más distintivamente campesinos, y se aparta marcadamente del estándar rioplatense. No es, sin embargo, particularmente realista; toma sus términos indistintamente del norte, el oeste y el sur del país, y en algunos casos hasta del lunfardo traído a Buenos Aires por los inmigrantes. Entre los más conocidos de sus términos se encuentran:
¡Ahijuna!
Interjección que apocopa ¡Ah, hijo de una ...! sobreentendiéndose el insulto a la madre. La elisión de la /d/ y la desaparición del hiato son típicas del habla del interior de la Argentina, donde la influencia de los dialectos peninsulares ha sido más perdurable que en el habla porteña.
Amalaya
Del quechua, "quiera Dios" o "así sea". En el peculiar dialecto de Patoruzú, se usa para denotar sorpresa.
Canejo
Lunfardo, deformación eufemística de "carajo".
Chei
Del mapudungun che, "gente", el mismo origen que el lunfardo "che".
Conchabo
Arcaísmo del español americano, "acordar, especialmente en secreto". En Argentina tiene a veces el uso de concertar un trabajo. Posiblemente del latín conclavari, "encerrarse bajo llave".
Fiero
Feo. Metaplasmo que une la fealdad con la fiereza de la bestia salvaje.
Gurí, -sa
Del guaraní, "niño" o "joven".
¡Huija!
Interjección de origen desconocido, empleada para arrear el ganado. Patoruzú la usa como exclamación de alegría.
Jue' pucha
Apócope de hijo de pucha, mostrando la misma tendencia antihiática ya mencionada.
Mandinga
Uno de los pocos vocablos de origen africano constatado en el lunfardo, los malé o mandinga eran una tribu sudanesa apreciada por los tratantes de esclavos por su fiereza y fuerza física. Con mezclados admiración y desprecio, el lunfardo usa su nombre para mentar al diablo.
Patacones
Arcaísmo por dinero; era el nombre de la moneda de plata de una onza en la época colonial.
Po
Apócope de pues, usado como muletilla, una práctica frecuente en el español patagónico y chileno.
Sotreta
"Bribón" o "rufián", por extensión de su sentido original de caballo inútil o de mala intención.
Tata
"Padre", del quechua.
Arrevoire
Tomado de : http://www.atp.com.ar/post/Imagenes/158865/Un_Indio_bien_nuestro-.html

10 comentarios:
Antes me gustó, ahora además lo entiendo;)
Un abrazo Sr Opin
Hay oportunidades en que olvido que mis queridos visitantes llegan de remotas partes del mundo.
Es que vuelo bajito...
Me encantó! Gracias!
Gracias a usted por comentar.
Un abrazo
Gracias por el aporte cultural!!!!
Interesantisimas las aclaraciones del lenguaje. Gracias.
De niña siempre lo quise y admiré por bueno, valiente y justiciero. Nuestro gran héroe.
Gracias por sus comentarios que refrescan el porqué de muchos dichos
Muy ilustrativo. Falta el "jue perra" pero supongo que es lo mismo que jue pucha... Gracias.
Me volvió a mi niñez.... gracias
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