Tal vez uno de los más famosos poemas eróticos de Buenos Aires incluido en la obra "20 poemas para leer en tranvía".
En Jovatolandia no nos privamos de nada.
Exvoto
Las chicas de Flores, tienen los ojos dulces, como las almendras azucaradas de la Confitería del Molino, y usan moños de seda que le liban las nalgas en un aleteo de mariposa. Las chicas de Flores, se pasean tomadas de los brazos, para transmitirse sus estremecimientos, y si alguien las mira en las pupilas, aprietan las piernas, de miedo de que el sexo se les caiga en la vereda.
Al atardecer, todas ellas cuelgan sus pechos sin madurar del ramaje de hierro de los balcones, para que sus vestidos se empurpuren al sentirlas desnudas, y de noche, a remolque de sus mamás –empavesadas como fragatas- van a pasearse por la plaza, para que los hombres les eyaculen palabras al oído, y sus pezones fosforescentes se enciendan y se apaguen como luciérnagas.
Las chicas de Flores, viven en la angustia de que las nalgas se les pudran, como manzanas que se han dejado pasar, y el deseo de los hombres las sofoca tanto, que a veces quisieran desembarazarse de él como de un corsé, ya que no tienen el coraje de cortarse el cuerpo a pedacitos y arrojárselo, a todos los que les pasan la vereda.
Oliverio Girondo - Buenos Aires, octubre, 1920
Análisis
Compuesto por cuatro estrofas.
El significado de la palabra
exvoto, se traduce como una ofrenda que se cuelga en las iglesias como
reconocimiento a una donación. Así, el balcón en las paredes externas de
las casas de Flores asemejan los exvotos colgados en las iglesias.
Utiliza
el paralelismo “las chicas de Flores” al inicio de cada estrofa. De
ellas va hablar en todo el poema. Habla de todas, como si todas fueran
iguales y únicas a la vez.
Utiliza comparaciones “los ojos
dulces como las almendras azucaradas...” , la fuerza de la imagen
gustativa en la metonimia “ojos” por “mirada”, ...”de la confitería del
Molino...”, completa la imagen con un lugar absolutamente porteño y
característico.
Personifica a los moños como capaces de “libarles las nalgas” cuando de tan largos las rozan.
Nuevamente
la “aliteración” del fonema “s” para describir la cadencia de los
movimientos de las chicas de Flores: “... se pasean tomadas de los
brazos, para transmitirse sus estremecimientos...”
Girondo
proyecta sus propios sentimientos en ellas, “... el deseo de los hombres
las sofoca tanto...”, él se siente sofocado por el deseo y lo transmite
en todo el poema.
Utiliza la hipálage y la personificación “... sus vestidos se empurpuren al sentirlas desnudas...”
“...empavesadas
como fragatas...”, neologismo que utiliza para describir a las chicas
muy coquetas, como pavos reales con su cola colorida y seductora
desplegada. A su vez, las compara con fragatas, con barcos con sus velas
al viento. La fragata es el símbolo de una nave que lo puede
transportar, llevarlo de viaje.
Imagen visual y comparación “... pezones fosforescentes como luciérnagas que se prenden y se apagan...”
A diferencia de otros escritores que utilizan la metáfora para no
recurrir a palabras de directa connotación sexual, él las utiliza en
medio de su retórica poética, como metáforas, como modo de transgresión
del lenguaje clásico: “...miedo de que el sexo se les caiga a la
vereda...”, “... pezones fosforescentes...”, “... eyaculen palabras al
oído...”, “... las nalgas se les pudran...”
Culmina con una frase
de gran fuerza y creatividad poética, y una aliteración de fonemas
cortantes y fuertes la “j” y la “k” “... el coraje de cortarse el cuerpo
a pedacitos y arrojárselo...”
El rasgo semántico sigue
apareciendo y tomando protagonismo en todas las poesías de Girondo. Pero
a su vez también la acompañan otros rasgos como en este caso el
morfológico, ya que desarrolla una nueva palabra: empavesadas. Es una
creación de un nuevo significado para la cadena de fonemas. Esta hace
alusión a una postura que toman las chicas de flores, cuando quiere
expresar que están “espléndidas, seductoras, etc.”, creemos que proviene
de la postura del pavo real, en su momento de seducción.

4 comentarios:
Hay que leerlo en un colectivo (ya no hay tranvías) para cada vez que levantes la vista puedas ver un pedacito de esta hermosa Buenos Aires Vamos a extrañar el ruido del control del motorman y la campanilla del guarda Cambió todo pero Buenos Aires siempre será una piba de l5 Eterna novia de America de la que todos se enamoran Ahí está Flores es el corazón
Soy del interior y tengo muchos años. Soy de la época en la cual, todavía era válido lo que describe <Girondo. Y porque no?, sigue vigente.El poema me retrotrae exactamente a o que sentía, y percibia, en las ansiadas vueltas de tardecita, en la plaza del pueblo. Cuanta belleza, y honesta irreverencia, en las descripciones de éste magnífico poeta Oliverio Girondo.
Si bien mi época de juventud transcurrió en los años '50, e íbamos a la misa del domingo de la Iglesia de Flores, y después paseábamos por la Plaza, y la vuelta del perro por la Av. Rivadavia, en ésa época, daba la sensación de que no habían pasado treinta y pico de años de lo que había escrito Oliverio Girondo, y que las chicas se seguían comportando de la misma manera.
Soy de Flores, igual que Francisco.
Mi corazón late alli, y en la Barra de Granaderos y Canalejas, aun hoy con sus bellas mujeres.
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