Poema aborigen
No llores junto a mi tumba;
yo
no estoy allí. Yo no he muerto
Soy
un millar de vientos que soplan.
Soy
el diamante que brilla en la nieve
Soy
la luz del sol sobre el trigo maduro.
Soy
la suave lluvia de otoño
cuando
despiertas en la quietud de la mañana,
soy
el rumor de las alas de los pájaros
que
vuelan rápida y silenciosamente en círculos.
Soy
las estrellas tenues que brillan por la noche.
No
llores junto a mi tumba.
Yo
no estoy allí; no he muerto
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